Las quemaduras son uno de los accidentes más frecuentes en la infancia, pero la mayoría pueden prevenirse. En el hogar, los pequeños descuidos pueden convertirse en situaciones de riesgo. Por eso, la prevención y la supervisión constante son fundamentales para proteger la salud y la vida.
A continuación, compartimos recomendaciones prácticas para reducir el riesgo de quemaduras: